Aquí os dejo uno de los mejores poemas, bajo mi punto de vista, que se han escrito para sacudirse el polvo del cuerpo, de la mente y del alma de aquellas personas que por las adversidades de la vida hemos tocado suelo. Gracias al autor.
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Mario Benedetti
MI WEP es TU WEB
Una herramienta útil de inteligencia emocional para aquellas personas que necesitan una mano en los peores momentos.
07 diciembre 2015
06 diciembre 2015
AMOR Y DOLOR NO TIENEN POR QUE IR DE LA MANO
El amor es el sentimiento más puro que tiene el ser humano. Necesitamos sentirnos aceptados y entendidos en todo momento. El amor sale directamente del corazón y del alma, sin rencor, sin dolor, sin condiciones y sin descanso. Sencillamente hay que dejarlo fluir hacia los demás, incluso aquellos que no consideres dignos.
Ser una pareja perfecta no conlleva la ausencia de problemas, sino saber superarlos juntos. Tenemos que enfadarnos, tirarnos los trastos a la cabeza, imponernos, competir, juzgarnos, caer en el error, coger aire, contar hasta diez y soltar aquello que nos atormenta. Pero hay que poner especial interés en que cada uno recorra su camino, en aceptar nuestros límites y amar nuestras dificultades. Debemos “dejarnos ser”, convertirnos en un buen amor, tener la osadía de quitarnos las corazas para aceptar y apreciar nuestra propia vulnerabilidad.
“Ámame cuando menos lo merezca, es cuando más lo necesito”
Si un miembro de la pareja no merece ser amado porque su comportamiento resulta errático y confuso, tal vez la realidad es que está pidiendo un auxilio que necesita para seguir adelante. A veces, supone dolor y tristeza, pero ten por seguro que, con el tiempo, la persona por la que estás dando tanto será consciente de cuanto entregas por ella y te lo recompensará como te mereces cuando menos te lo esperes.
Ahora bien, si esto no ocurre y su comportamiento no varía aún prestándole nuestra ayuda, lo mejor y más recomendable es plantear la ruptura, porque un simple detalle sincero salido del corazón es capaz de cambiar el mundo y sobretodo el pensamiento de quien te acompaña en el viaje, del amor.
-¿Me amas?
-Sí.
-¿Hasta dónde?
-Hasta los defectos
Ámame. Tal vez sea injusto pedirlo, pero siempre que una persona pasa por un mal momento, ten por seguro que te necesita más que nunca.
El amor es complicidad y compañerismo, lo que significa poder confiar en el otro. Amar también implica una responsabilidad, hacer más llevaderos los malos momentos, disfrutar de lo bueno, ir de la mano y acompañar. Cuando todo esto falla, algo va mal…
Ser una pareja perfecta no conlleva la ausencia de problemas, sino saber superarlos juntos. Tenemos que enfadarnos, tirarnos los trastos a la cabeza, imponernos, competir, juzgarnos, caer en el error, coger aire, contar hasta diez y soltar aquello que nos atormenta. Pero hay que poner especial interés en que cada uno recorra su camino, en aceptar nuestros límites y amar nuestras dificultades. Debemos “dejarnos ser”, convertirnos en un buen amor, tener la osadía de quitarnos las corazas para aceptar y apreciar nuestra propia vulnerabilidad.
“Ámame cuando menos lo merezca, es cuando más lo necesito”
Si un miembro de la pareja no merece ser amado porque su comportamiento resulta errático y confuso, tal vez la realidad es que está pidiendo un auxilio que necesita para seguir adelante. A veces, supone dolor y tristeza, pero ten por seguro que, con el tiempo, la persona por la que estás dando tanto será consciente de cuanto entregas por ella y te lo recompensará como te mereces cuando menos te lo esperes.
Ahora bien, si esto no ocurre y su comportamiento no varía aún prestándole nuestra ayuda, lo mejor y más recomendable es plantear la ruptura, porque un simple detalle sincero salido del corazón es capaz de cambiar el mundo y sobretodo el pensamiento de quien te acompaña en el viaje, del amor.
-¿Me amas?
-Sí.
-¿Hasta dónde?
-Hasta los defectos
Ámame. Tal vez sea injusto pedirlo, pero siempre que una persona pasa por un mal momento, ten por seguro que te necesita más que nunca.
El amor es complicidad y compañerismo, lo que significa poder confiar en el otro. Amar también implica una responsabilidad, hacer más llevaderos los malos momentos, disfrutar de lo bueno, ir de la mano y acompañar. Cuando todo esto falla, algo va mal…
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